Los países miembros de la Unión Europea alcanzaron un acuerdo político para unificar los criterios sobre las restricciones de viajes causada por la pandemia del covid-19; el cual se formalizará el próximo martes en un Consejo de ministros de Asuntos Generales.
Un portavoz de Alemania, país que preside hasta finales de diciembre el Consejo de la UE informó que el «análisis del riesgo y mapas comunes llevarán a una mayor previsibilidad y transparencia al viajar».
Con el acuerdo buscan finalizar la confusión de los diferentes criterios, por ejemplo, para exigir cuarentenas a los viajeros.
Armonización de los códigos de colores por zonas
La Comisión Europea planteó en septiembre crear un código de colores común y armonizar criterios; además señalaron la necesidad de garantizar la libre circulación de ciudadanos, ya que los criterios para calificar las zonas de riesgo son diferentes en los países de la Unión Europea.
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El Centro Europeo de Prevención y Control de Enfermedades publicará un mapa por regiones de la UE (también con Islandia, Liechtenstein y Noruega), donde las áreas se marcarán en cuatro colores de acuerdo a los criterios establecidos.
El verde marcará las áreas en las que la tasa de casos en 14 días acumulados sea menor de 25 y la tasa de positividad sea menor al 4 %. El naranja es para las zonas en las que la tasa de notificación es inferior a 50, pero la de positividad sea del 4 % o más, si la tasa de notificación va de 25 a 150, pero la de positividad es menor del 4 %.
El rojo determinará áreas en las que la tasa de notificación sea de 50 o más y la de positividad del 4 % o superior, o en las que la tasa de notificación sea de más de 150 por 100.000 habitantes.
El gris se aplicará si no hay suficiente información para evaluar los mencionados criterios o si la tasa de pruebas es de 300 test o menos por 100.000 habitantes.
Movimientos de personas
Los miembros han acordado criterios claves para considerar restringir el libre movimiento de personas, conocido como la tasa acumulativa de notificación de casos en 14 días; es decir el número total de casos nuevos por 100.000 habitantes en ese plazo y a nivel regional. También incluyen la tasa de positividad referente al porcentaje de positivos entre todos los test realizados en una semana; y la tasa de pruebas relacionadas al número de test por 100.000 habitantes en la última semana.
Consideran que se debería permitir el libre movimiento de personas que viajan entre áreas «verdes», ya que a su juicio deben tener en cuenta criterios como la población y las tasas de hospitalización, admisión en UCI y mortalidad sobre una base semanal.
Recomiendan observar la situación epidemiológica en su propio territorio (incluidos la política de test, el número de pruebas realizadas o las tasas de positividad).
Señalan el deber de informar «inmediatamente» cuando se relaje la restricción. Las restricciones a la libre circulación deberían levantarse cuando un área vuelva a ser «verde», siempre que hayan transcurrido al menos 14 días desde su introducción.
Protocolo
Consideran que no se debería rechazar la entrada de las personas que llegan de otros Estados miembros, sin embargo, un país puede requerir a una persona que llegue de cualquier zona que no sea «verde» a someterse a una cuarentena y pasar un test.
Sugieren además que, si una persona desarrolla síntomas a su llegada, las pruebas, diagnóstico, aislamiento y rastreo de contactos deberían realizarse «de acuerdo con las prácticas locales y la entrada no debería rechazarse».
Estas consideraciones plantean una definición común de cuáles son las «funciones o necesidades esenciales» por las cuales una persona no tendría que pasar por una cuarentena, como trabajadores sanitarios, diplomáticos, pasajeros en tránsito, transportistas o periodistas que se encuentren laborando.