OCIO/ENTRETENIMIENTO

El Palau Sant Jordi de Barcelona celebra concierto para 5.000 personas

El Palau Sant Jordi es un pabellón multifuncional que está en la montaña de Montjuïc de Barcelona, España; conocido como la instalación olímpica más utilizada de Barcelona. Esto ya que acoge todo tipo de acontecimientos deportivos, conciertos y espectáculos.

En medio de la pandemia se quiso utilizar dicho pabellón para realizar un concierto que sirviera como prueba ante ciertas medidas de bioseguridad. Las cuales se visualizan para permitir a las personas disfrutar de la música en un ambiente como si no existiera el virus.

Este hecho tuvo lugar el pasado sábado 27 y los virtuosos que pudieron estrenar el lugar luego de mucho tiempo sin dar conciertos fue el grupo Love of Lesbian. De esta manera, los amantes del rock se atrevieron a asistir al evento que garantizaba seguridad, debido a las medidas implementadas antes y durante el show.

Tal como lo señaló el diario Europa Express: “Los asistentes utilizaron mascarillas FPP2, ofrecidas por los organizadores del concierto. Además, se sometieron a una PCR y un test de antígenos que fueron verificados ante de ingresar al recinto. Sólo 6 de las 5.000 pruebas fueron positivas”.

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Es así como las personas solo confiaron en la veracidad de los resultados; y se dedicaron a disfrutar del ambiente y la música en vivo como hace mucho no se hacía.

Así mismo, otras medidas que utilizaron fue las entradas separadas para cada una de las tres zonas abiertas para el público según reseña Globovisión. Además, se les tenía prohibido pasar a los espectadores de una zona a otra. Por otra parte, se preocuparon porque hubiese una fuerte ventilación durante todo el concierto.

Las entradas para la presentación en el Palau Sant Jordi tenían un precio de entre 23 y 28 euros, las cuales se agotaron en solo un día; y, aunque la inversión para realizar el evento fue de unos 200.000 euros, el objetivo que los organizadores tenían era demostrar al mundo que podían retomarse los conciertos y festivales en vivo. Esto si se toman las medidas adecuadas.

Por su parte, el diario Euronews entrevistó a unos espectadores mientras hacían fila para ir al show. Este fue el caso de Marc Rossell, de 38 años; que comentó que “llevamos casi un año sin conciertos y la verdad es que con ganas de ver música en directo y con el ambiente habitual, eso de estar sentados no es lo mismo”.

La prensa alemana también quiso entrevistar para conocer la experiencia de la gente, y Rubén Casado les dijo que “fue súper, en realidad incluso mejor que antes del coronavirus; porque toda la gente estaba tan increíblemente feliz y exuberante, porque por fin podían ser ellos mismos, podían volver a estar en un concierto. Muchos bailaron y cantaron bajo la mascarilla”.

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