TECNOLOGÍA

Inteligencia artificial puede afectar la salud mental

Inteligencia artificial puede afectar la salud mental. La inteligencia artificial lleva ya un tiempo formando parte de la vida cotidiana y consigo infinidad de utilidades al día a día. 

Además, facilita tareas, aporta ideas y mejora muchos procesos cotidianos.

Habilidades 

Ahora bien, a pesar de todas estas habilidades que ayudan al ser humano, muchos expertos aseguran que es un arma de doble filo. 

Y es capaz de volver a las personas más perezosas, intelectualmente hablando.

Es una de las cosas que se ha planteado Umberto León Domínguez, de la Universidad de Monterrey, en un estudio en la revista a Neuropsicología. 

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Además, deja claro que la IA podría suplantar muchas funciones cognitivas humanas y habla sobre la preocupación que los chatbots de IA podrían representar para funciones ejecutivas de orden superior.

Para dejarlo más claro todavía: la IA podría volver al ser humano más tonto con el tiempo.

El artículo de Domínguez advierte sobre el riesgo de «descarga cognitiva», en donde los humanos podrían volverse excesivamente dependiente de la IA. 

Algo que podía llevar a un deterioro de la capacidad para realizar tareas cognitivas de manera independiente.

Al final no es una preocupación simple sobre convertirse en pensadores perezosos, sino más bien el riesgo de estancar el desarrollo cognitivo. 

Y las habilidades para resolver problemas.

La inteligencia artificial, a grandes rasgos, son máquinas programadas para imitar la inteligencia humana. Es decir, razonar, aprender y resolver problemas. 

Al final, este concepto de «singularidad tecnológica» sugiere que la IA podría alcanzar un punto en el que avance más allá del control humano. 

También funciona, potencialmente la inteligencia humana y la artificial.

Ya a día de hoy, la IA se ha convertido en una herramienta indispensable en todos los ámbitos gracias, sobre todo, a su capacidad para procesar grandes cantidades de información y ofrecer soluciones rápidas y precisas. 

Y todo esto puede provocar que el ser humano deje estas grandes decisiones en manos de la IA.

Al final, lo que hay que hacer, es usar la inteligencia artificial con equilibrio. 

La IA es una fabulosa herramienta para mejorar la toma de decisiones y resolver problemas. 

Pero es crucial mantener el equilibrio entre el uso de la tecnología y el ejercicio de las capacidades cognitivas.

Con información de ComputerHoy.

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